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domingo, 27 de abril de 2014

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA Fiesta de la Divina Misericordia.

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA









 

Divina Misericordia

        

Primera imagen de Jesús de la Misericordia que se mandó pintar por Santa Faustina Kowalska, (1934).

Santa Faustina Kowalska, la monja polaca a quien Jesucristo reveló la devoción de la Divina Misericordia.
La Divina Misericordia es una devoción cristiana enfocada en la misericordia de Dios y su poder, particularmente como una acción de confianza en que la misericordia de Dios y su pasión es el precio ya pagado por nuestros pecados, y que si confiamos en Jesús nuestros pecados nos serán perdonados; Jesús no será nuestro juez sino nuestro Salvador misericordioso.
Más que una mera devoción es un género de la vida cristiana. Se expresa mediante actos interiores (actitudes del alma respecto a la Misericordia del Salvador y de la confianza en Dios) como exteriores: la veneración de la imagen, la hora de la misericordia, el rezo de determinadas oraciones (la llamada Coronilla), la fiesta de la Divina Misericordia y los actos de misericordia con el prójimo.


 

Historia

La devoción como hoy es conocida fue esparcida por medio del diario de la monja polaca santa Faustina Kowalska, conocida como "Apóstol de la Misericordia", donde narra las conversaciones místicas que tuvo con Jesucristo, puestas en forma de diario a petición de su confesor, el beato Miguel Spocko, y de Jesucristo mismo. La devoción se propagó después de los desplazamientos de polacos por la Segunda guerra mundial.
Después de un período de cuestionamiento oficial, esta devoción recibió un gran impulso durante el pontificado de Juan Pablo II, quien proclamó la fiesta de la Divina Misericordia, a celebrarse todos los años el segundo domingo de Pascua, el 30 de abril del 2000, al canonizar a santa Faustina.
Esta devoción considera que la principal prerrogativa de Jesús es la misericordia y que es la última tabla de salvación. Se accede a la misericordia por la confianza. Esta devoción está integrada por el mensaje de la divina misericordia, la coronilla de la Divina Misericordia, la imagen de la Divina Misericordia, la Fiesta y hora de la misericordia (las 15 h.).
En su diario, santa Faustina escribió que Jesús le dijo:
  • Toda alma que cree y tiene confianza en mi misericordia, la obtendrá.
  • La última tabla de salvación es recurrir a mi misericordia.
  • Yo soy el amor mismo y la misma misericordia.
  • Las almas que veneran mi misericordia resplandecerán con un resplandor especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte.
  • A las almas que propagan la devoción a mi misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa a su hijo recién nacido y a la hora de la muerte no seré para ellos Juez, sino Salvador misericordioso.
  • Que no tema acercarse a mí el alma débil, pecadora, y aunque tuviera más pecados que granos de arena hay en la tierra, todo desaparecerá en el abismo de mi misericordia.
  • No puedo castigar aun al pecador más grande si él suplica mi compasión, sino que lo justifico en mi insondable e impenetrable misericordia.
  • Quien no quiere pasar por la puerta de mi misericordia, tiene que pasar por la puerta de mi justicia.



Fiesta de la Divina Misericordia o Domingo de la Divina Misericordia

La Fiesta de la Divina Misericordia es el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección. Jesús prometió a santa Faustina su misericordia: el perdón total de los pecados y penas a quien ese día comulgue. Esto significa que la persona habrá andado cielo inmediatamente después de la muerte (sin purgatorio o infierno). Esta fiesta ha sido declarada oficial en la liturgia por la Iglesia en el año 2000.
Santa Faustina Kowalska escribió en su diario, en relación a la fiesta, las siguientes palabras que ella experimentó en su interior que Jesús le decía:
Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea la salvación y el refugio de todas las almas, especialmente de los pobres pecadores. En ese día se abrirán las puertas de mi misericordia. Derramaré todo el océano de mis gracias sobre las almas que se acerquen a la fuente de mi misericordia. El alma que aquel día se confiese y comulgue obtendrá la remisión completa de las culpas y los castigos. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que nadie tema acercarse a mí, aunque sus culpas fueran las más atroces. [...] Esta fiesta, nacida de lo íntimo de mi misericordia, queda confirmada en sus profundidades. [...] Hija Mía, di que esta Fiesta ha brotado de las entrañas de Mi misericordia para el consuelo del mundo entero.
Diario 699, 420, 1517
Esta gracia, como explica el padre profesor Ignacy Różycki, es mayor que la indulgencia plenaria:
Consiste sólo en el perdón de las penas temporales debidos a los pecados cometidos, pero nunca se trata del perdón de las culpas mismas. Esta gracia particular también es mayor que los seis sacramentos, excepto el sacramento del santo Bautismo; esto es así porque el perdón de todas las culpas y penas es sólo una gracia sacramental reservada al sacramento del bautismo. En cambio, en las promesas de Jesús vinculadas con la Fiesta, el Señor asoció el perdón de culpas y penas a la Santa comunión recibida el día de la fiesta, es decir, al hecho de comulgar en la Fiesta de la Misericordia; con ello, Jesús elevó la Sagrada comunión recibida en este día al rango de un “segundo bautismo”
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La hora de la Divina Misericordia

La hora de la misericordia es las 3 de la tarde, la hora en que murió Jesús. Santa Faustina escribió en relación a ella las siguientes palabras de Jesús en su diario:
En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de mi Pasión. Cuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en mi misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma... en esa hora se estableció la gracia para el mundo entero: la misericordia triunfó sobre la justicia. En esa hora procura rezar el Vía Crucis, en cuanto te lo permitan los deberes; y si no puedes rezar el Vía Crucis, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a mi Corazón que está lleno de misericordia. Y si no puedes entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde estés, aunque sea por un brevísimo instante. Exijo el culto a mi misericordia de cada criatura, pero primero de ti, ya que a ti te he dado a conocer este misterio de modo más profundo. Sumérgete en mi Pasión, especialmente en mi abandono en el momento de mi agonía.
Faustina Kowalska, Diario



LOS CAMBIOS DE FECHA DE LA SEMANA SANTA

 
LOS CAMBIOS DE FECHA DE LA SEMANA SANTA
 
 

 

Plenilunio en Tourrette Levens, Semana Santa de 2009. | Paolo Tanga, Obs. Cote d’Azur Plenilunio en Tourrette Levens, Semana Santa
El astrónomo Rafael Bachiller nos descubre en esta serie los fenómenos más espectaculares del Cosmos. Temas de palpitante investigación, aventuras astronómicas y novedades científicas sobre el Universo analizadas en profundidad.


El domingo de Pascua nunca puede caer ni antes del 22 de marzo ni después del 25 de abril. Así pues, al celebrarse el 24 de abril, este año nos encontramos a tan sólo un día del límite. ¿A qué se deben los cambios de fecha de la Semana Santa?

Regla simple (casi correcta)

La regla que se suele utilizar para calcular la fecha de la Semana Santa es la siguiente: el domingo de la Pascua de Resurrección es el siguiente a la primera luna llena que sigue al equinoccio de la primavera boreal (es decir, del hemisferio norte).

 


Muchas fechas religiosas (en particular las católicas) tienen su origen en la adaptación de celebraciones paganas con raíz astronómica y están relacionadas a menudo con los cambios de estación. El caso de la Semana Santa es particularmente importante pues de su fecha dependen otras celebraciones religiosas (como el Pentecostés y la Ascensión). Fijar la fecha de la Pascua de Resurrección también es importante para la sociedad civil pues algunas de estas celebraciones religiosas tienen reflejo en el calendario laboral.
Hasta el principio del siglo VI, en el cristianismo reinaba una gran confusión sobre la fecha adecuada para celebrar esta Pascua y diferentes grupos tenían sus criterios propios y diferenciados para fijarla. Aunque en el Concilio de Arlés (año 314) ya se reconoció la necesidad de fijar una fecha común de celebración para toda la cristiandad, el embrollo se prolongó hasta el año 525, cuando Dionisio el Exiguo adoptó unos criterios claros (que procedían de la iglesia de Alejandría) y emitió una normativa desde Roma.
La norma era aproximadamente la expresada más arriba. Pero así enunciada, planteaba importantes problemas a la hora de ponerla en práctica.

Un poco más complicado

Por ejemplo, el equinoccio de la primavera boreal no tiene una fecha fija, sino que puede oscilar entre el 20 y 22 de marzo y, de no calcularlo con criterios astronómicos, ello podía introducir confusiones a la hora de calcular el primer plenilunio. Por otro lado, la fecha local del plenilunio puede cambiar de un día de acuerdo con el emplazamiento geográfico. Además, para diferenciar muy claramente la Pascua cristiana de la Pascua judía, no se deseaba que ambas coincidiesen nunca en la misma fecha.
Teniendo todos estos elementos en cuenta, se estableció la regla completa (y correcta) para la determinación de la Pascua:
El domingo de Pascua es el siguiente a la primera Luna llena 'eclesiástica' (un plenilunio ficticio definido por la Iglesia mediante unas tablas numéricas) que se da en o tras el 21 de marzo.
Esta regla lleva implícito que cuando el plenilunio eclesiástico cae en domingo, la Pascua se celebra el domingo siguiente, lo cual impide que la Pascua cristiana coincida con la judía.

Afortunadamente no hay que recurrir a esta regla completa y exacta más que en contadas ocasiones y la regla simple suele funcionar para un elevadísimo número de años.
De esta regla se desprende que la Pascua de Resurrección nunca puede ser antes del 22 de marzo (cuando el plenilunio sucede un 21 de marzo que además es sábado) ni después del 25 de abril (cuando hay plenilunio el 20 de marzo y, además, el 18 de abril –fecha del siguiente plenilunio- es un domingo, lo que hace retrasar la Pascua de una semana).

Algoritmos

Durante el Renacimiento se compilaron tablas para calcular la fecha de la Pascua, algunas de ellas en función del número áureo (un irracional con muchas propiedades interesantes al que se le atribuye importancia estética e incluso mística). Pero pronto se desarrollaron diferentes algoritmos algebraicos. El más popular es el algoritmo de Gauss que permite calcular la fecha de la Pascua mediante cinco operaciones aritméticas sencillas.
Hoy día tenemos disponibles en internet numerosas páginas web que nos realizan el cálculo de la fecha de Pascua y de las principales fiestas variables durante y después de la Semana Santa. Una muy clara, y en castellano, que nos calcula la Pascua entre los años 1583 y 2499 es ésta.

 


  • El 19 de abril es la fecha más frecuente del domingo de Pascua (cae en esa fecha casi 4 veces cada cien años: el 3,87 %). Lo menos frecuente es que caiga el 22 de Marzo (solo 5 veces cada milenio) o el 25 de Abril (solo unas 8 veces por milenio).

  • Dionisio el Exiguo (c. 470 – c. 544), llamado así por su escasa estatura, fue un monje escita con buenos conocimientos de matemáticas que vivió gran parte de su vida en Roma donde fue miembro de la Curia Romana. Fue el encargado de establecer como año primero el del nacimiento de Cristo, ideando así el Anno Domini ("año del Señor") fundamento de las siglas AD que se añaden a los años de nuestra era (p. ej. 2011 AD, que equivale a 2011 d.C.). El Exiguo, sin embargo, cometió un error en el establecimiento del año 1, lo que lleva a la aparente contradicción de que en realidad Cristo nació en el año 7 ó 6 'antes de Cristo'.

  • La tradición de los huevos de Pascua, aunque con variaciones locales, está presente en un gran número de países. En la cristiandad la tradición se impuso muy posiblemente como una consecuencia de la Cuaresma. Tras 40 días de ayuno, se produciría en la despensa una acumulación de huevos que convenía consumir después. Los más recientes se consumirían normalmente, pero los más antiguos se cocerían para conservarlos más tiempo, decorándolos a continuación.

miércoles, 9 de abril de 2014

VÍA CRUCIS CON MARÍA



VÍA CRUCIS CON MARÍA
Viernes de Dolores
Parroquia Sagrado Corazón de María (Claret)
11 de Abril - 20,30 horas
 
 
 
 
 
 

sábado, 22 de marzo de 2014

CORONACION LA SOLEDAD DE LA PORTERIA


CORONACIÓN LA SOLEDAD DE LA PORTERÍA



Cincuenta Aniversario de tu Coronación, Reina Excelsa de Las Palmas...

"Va la ciudad llorando su desvelo,
Va la ciudad vertida en tu quebranto."

Ignacio Quintana Marrero.